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Soy

Soy el que sabe que no es menos vano que el vano observador que en el espejo de silencio y cristal sigue el reflejo o el cuerpo (da lo mismo) del hermano. Soy, tácitos amigos, el que sabe que no hay otra venganza que el olvido ni otro perdón. Un dios ha concedido al odio humano esta curiosa llave. Soy el que pese a tan ilustres modos de errar, no ha descifrado el laberinto singular y plural, arduo y distinto, del tiempo, que es uno y es de todos. Soy el que es nadie, el que no fue una espada en la guerra. Soy eco, olvido, nada. Jorge.L Borges

Oídos

Siento el ruido del teléfono, pero no quiero atender. Prefiero permanecer aquí , sentada entre mis pensamientos que por momentos me muestran una mueca a la que sonrío y en otros me arrancan alguna lágrima que se pierde en el contorno de mi rostro y muere , para luego desvanecerse en el frío silencio de la habitación. Mis manos sostienen mis oídos como si se quisieran desplomar. Quisiera que deje de sonar, interrumpe mis imágenes , las desarma como a débiles hojas de otoño y tengo que volver empezar , hilar cada recuerdo, cada insignificante cuadro, miradas ocultas, movimientos imperceptibles todos son importantes para armar mi escena como el dramaturgo que busca el acto deseado en pos de la catarsis. Basta!, mis piernas están cansadas, inmóviles, casi desechas se durmieron, imagino que sueñan con esferas extrañas, parecen felices allí...seguramente están muy lejos de aquí. Las dejare donde están, no deben ir atender el llamado. Ya no quiero escuchar ruidos ajenos a m...

Encontrados

Espero que sepas, hacer de mi alguien que no siente miedo de lo demás Que me arranque mi pesimismo Que espante mis ganas de nada, Que alarme mi inmadurez, Que desate mis manos congeladas, Que acelere el tiempo, Nose como lo lograste , Nose como pudiste conseguir mi atención Ahora, empiezo a desconfiar de mi. De mi duro corazón. Tenes tanto poder, espero que nunca te enteres, nunca te lo haré saber, sos la influencia que péndula sobre mi. Con una mirada se estrangulo solo mi corazón mis sentidos se paralizaron, a pesar de tus extraños efectos quiero seguir sabiendo de ti sos mi novedad. Ya tengo planes para vos, puedo presentir tus intenciones puedo calcular tus movimientos voy a envolverte en mi locura Salgamos de acá, vallamos a la nada, lejos de la gente, sus ruidos me molestan crearemos nuestra propia civilización, El pasado ya no importa, el futuro no lo construyas, el presente convertirlo en tu placer

No lo notarías

Me olvide de pensar con el olvido,de sacudir mis polvorientas neuronas,de reconocer las viejas voces que retumbaron en los muros de la distancia...se palidecieron escondiéndose avergonzadas de su infame existencia. Esos rostros se borran lentamente como las tímidas gotas que caminan observando una hoja a la que ya nadie le importa, formas que se desfiguran en el reflejo del recuerdo y se transforman en vulgares fantasmas sin noches que los cobijen. Memoria , escurrida. Vacía de un pasado que se fuga en cada letra que trazo y agoniza con el nacimiento de las arrugas en mi sien. El recuerdo.el olvido.la memoria.Las veo escritas como si fuera imposible soñar sin ellas. Pero , continua no te detengas a leer sobre cosas que ya sucedieron son solo inquietudes de media noche, olvídalo no lo notarias...

Ya se fueron...

Ya se fueron, se escondieron en mi almohada, debajo de mis lágrimas, se enterraron en lo profundo de mi mente, están correteando en laberintos con tréboles y camelias. Se fugaron en soledad, escuchando jazz, y leyendo algún libro de un loco que creyó en la paz, susurrando poesías viejas que ya nadie recuerda. Soltaron sus cabellos y bailan bajo la lluvia, disfrutan las gotas que recorren sus rostros, olvidaron la sequía que poseía sus almas. Anhelaron, hallaron y conquistaron, algo que pensaron inexistente. Observaron las constelaciones, estudiaron el universo exterior sin embargo fue inútil, fuera de ellos nada encontraron. Es suave, es áspero, es claro, es oscuro y el camino los llevo al fin de una historia que no pudieron contar, que nunca fue, o siempre será en sus cuerpos encontrados...,se perdieron en la penumbra de su contrariedad. De tanto acariciar sus espejos, los resquebrajaron. Los cristales destrozaron sus almas, dejándolas sin respiración, para decir que lo que sentían......
Dejo algo , sin terminar. y quiza también sin empezar... MALDICE EL DÍA EN QUE SE DETUVO ¿Quién puede prever lo que va a pasar? ¿Quién, saber lo que le espera? Yo tuve la esperanza acuática de mi destreza en el arte de pintar. Mezclaba entonces cada tono, finísimas láminas, efectos de luz y sombra. Pero los años no me dieron la medida exacta de mi trabajo. ¿Adónde están ahora mis potencias? ¿En qué lugar se decidió poner un límite a mis manos? ¿Tuve algo, alguna vez? Recuerdo, amigos, a una chica pálida y diminuta que hablaba muy despacio. La quise, vivimos juntos cuatro años. Al pintar, su cuerpo era un remolino vacilante sobre un banco de madera. Cuando se fue, supe que yo no sería nada, apenas un mediocre artesano, uno de miles, preparando un futuro ajeno. ¿Adónde se cortó ese hilo que me sostén se cortó ese hilo que me sostenía del cielo? Entonces yo flotaba y ahora me hundo en los más oscuros pozos, en la inmovilidad, en la repetición más anodina. Las aguas del destino, ¿pude ha...

Historias de Romanticidios y otras Tragedias - El Fruto de La Rosa

El fruto de la Rosa Una rosa carmesí obscura de rojas pasiones, quería algo, es que ella era muy apasionada, y no de enamoradiza o de lujuriosa, sino que ella tenia cierta debilidad para el amor. Si bien no tenia ojos para ver, podia sentir y escuchar, y ella sabia que el amor era hermoso, que era dulce como la miel, intenso como el fuego, suave como el chocolate derritiendosé...Pero ella nunca lo sintió, ella quería sentirlo en la propia piel de sus suaves petalos de rosa. Su deseo más puro e íntimo era ser la materialización, del acto y el deseo, que transmite el amor. Jamás fue regalada. Ella tenía un gran resentimiento con respecto a ello, ya que sentia que nadie la quería, aun cuando muchos eran cautivados por su belleza en silencio, por la gran admiración que provocaba, y gracias a eso, nadie se animaba a cortar el tallo, de tal hermosura, aunque esto es lo que precisamente la rosa odiaba. Ella sufría de una desolada soledad. En un día nublado de otoño, un muchacho, Augusto, des...